Relato de un Reclamo, o cómo manejar tu relación comercial con Empresas de Servicios

A todo el mundo le gusta despotricar contra las compañías de servicios, que funcionan mal, que cobran lo que quieren, que nunca cumplen con lo que prometen, etcétera, ecétera e te cé.

En verdad lo que les quiero contar es algo que me acaba de pasar, o sea que viene pasando de hace algún tiempo y que pretendía contar cuando la historia tuviera un final feliz, porque siempre supe que tendría un final feliz.

Hace como tres o cuatro meses me llamaron por teléfono de Claro Chile (mi celular es Claro Chile) para ofrecerme un cambio de plan. Mi plan era con una cantidad chica de minutos, nunca he ocupado muchos minutos, y con internet “ilimitado” (comillas para acentuar el hecho de que cuando consumes una cuota de “uso justo” (ja, más comillas (y más paréntesis))) tu velocidad de internet disminuye a los muy funcionales Patético KB/s.

En qué iba? Ah, sí, me llamó esta persona y me dice algo así, no recuerdo textual porque pasó hace mil (cuatro o cinco) meses.

“Don Jacobo, lo llamamos don Jacobo de Claro, don Jacobo, para ofrecerle un cambio de plan, don Jacobo (…)”

Yo le dije al compadre, no quiero cambio de plan porque Este es mi plan. Hay muchos planes como este, pero este es mío. Mi plan sin mí es inutil, yo sin mi plan soy inútil. (15 puntos si identificaste la REFERENCIA). Le dije que es ya suficiente con los minutos y el internet que tengo y que etc. El joven buen vendedor contraargumentó y me dijo algo como “hey pero tengo uno que vale DIEZ pesos más (para mis amigos extra-chilenos diez pesos chilenos es como un centavo de dolar estadounidense) y que es harto más mejor, además tengo otro que vale como siete lucas más (textual) y que es mucho mucho más mejor.

Yo le dije, bueno quiero el de 10 pesos más porque por qué no.

FIN… (del capítulo uno)

El tipo me dijo que el cambio de plan había sido agendado para el nosecuando y listo.

Después llegó el día agendado y me llegó un mensaje de texto notificando del cambio de plan y todo bien.

Seguí usando mi celular de exáctamente la misma forma para siempre amén.

Hasta qué…… ..

Llegó la boleta del celular con el cambio de plan aplicado. El monto era harto más a lo que yo acostumbraba ocupar. De inmediato me di cuenta de que me habían cambiado al plan que era mucho más caro, en vez de al de diez pesos más, aunque quizá me había pasado en los minutos o los SMS, cosa que sería rara pero si no llevas control de eso no puedes saber con certeza.

Llamé a Claro Chile para reclamar pero me contestó alguna persona que en su callcenter tenía muy mal servicio de telefonía IP por lo que apenas pudimos intercambiar información. Quedé conmigo mismo de ir a la sucursal de Claro, que queda a una cuadra de donde trabajo, pero en verdad lo olvidé, y pagué.

Llegó el mes siguiente con la boleta con el monto inflado. A esta altura ya tenía certeza de sospecha del mes pasado, así que bueno, ahora si fuí, y tomé numero para que me atendieran pero terminé yéndome porque no tenía tiempo para esperar tanto, a esta altura el callcenter ya no es opción, y volví a pagar.

FIN DEL CAPÍTULO DOS.

Al inicio del tercer mes, me decidí. Fui y esperé los tres días en fila para que me atendieran y puse el reclamo.

Acá está lo interesante, y a lo que quería llegar.

Sí, amigos, todo esto había sido un preámbulo, así que podemos decir que..

FIN DEL PREÁMBULO.

Al momento de tener algún problema con un proveedor de servicios hay que ser asertivo y saber qué estás alegando, qué estas reclamando. Nótese que hay diferencias entre ambos conceptos, y manejar estas diferencias es bien útil para tu vida en general, ejercer estas diferencias en tu discurso habitual te ayuda a lograr efectividad en tu discurso; aplicado a mi caso.

La expresión Alegato o ‘alegar’ hace referencia a un discurso expositivo de caracter negativo en el que tú expones todo lo que no te gusta o todo lo que encuentras que estás mal. (fin)

En cambio, la expresión Reclamar hace referencia a pedir o exigir algo, con derecho y propiedad.

Es súper clave conocer esta diferencia y saber Reclamar, en vez de solamente reclamar alegar, yo creo que ya puedes imaginar por qué, pero la razón fundamental es que al Alegar tú estás tácitamente exigiendo que un tercero se haga cargo de ese alegato para que rectifique algo que está mal. ¿Qué está mal? Lo estás exponiendo justamente ahí, ¿Cómo quieres que se arregle? No lo estás diciendo. Entonces tu contraparte, no tiene una pauta de cómo esperas que se rectifique ese mal.

EN CAMBIO AL RECLAMAR, estás justamente exigiendo algo concreto; exponiendo algo que está mal, exponiendo por qué está mal, y qué esperas que se haga para que esté bien, ¿te fijas?

Llevándolo al caso, o sea, un reclamo sobre una situación como la mía debe ser acotado al “daño” que me hicieron; si yo hubiera exigido me regalaran un nuevo celular por hacerme pagar unas lucas de más por unos meses no me habría ido muy bien, que digamos.

Ok, entonces volviendo al caso.

Al tercer mes decidí reclamar. Fui a la sucursal de Claro Chile, hice la fila infinita para que me atendieran y planteé el caso. Al plantear el caso lo endulcé un poco para que luciera como que yo me pasé de despreocupado, en vez de que me di cuenta del caso y no pude poner el reclamo porque la atención en las sucursales es más lenta que río de manjar. Aunque pensándolo bien, haberlo planteado de esa manera también habría resultado como lo hizo.

En el reclamo planteé justamente lo que he estado relatando hasta ahora, y dije que la compensación que quería era que se me devolviera todo lo que había estado pagando de más (siendo que yo disfruté del plan mucho más amplio, jiji). La persona que me atendió me indicó que para poder corroborar el caso debían pedir la grabación de la llamada en la que yo acepté el cambio de plan y que para eso podía pasar un mes. Yo le dije que lo quería ahoOOora, pero me mandó al carajo, así que me fui con la cola entre las piernas. No, mentira, sabía que algo así iba a pasar, que la resolución del caso no iba a ser inmediata.

Dejé pasar un mes y volví..

Es más acabo de ir a Claro y volví derechito a contar la historia, jiji.

Obvio que de nuevo tuve que esperar como ocho años para que me atendieran.

Cuando me atendió tuve que, oh qeué lata, explicarle el caso de nuevo y le expliqué qué es lo que quería. La señorita ejecutiva, al ver mi caso en su súper sistema, me dijo que (sorpresa) la grabación de la llamada no estaba, así que para no tener que pelear con ese área que funciona como las pelotas (no textual), diligentemente ofreció regresarme al plan que yo tenía antes del cambio, y me ofreció un dcto de 50% en mi plan por tres meses, para devolverme de alguna forma lo que yo había pagado de más.

Resulta que en la práctica ese 50%x3 son algunas lucas más de lo que yo había pagado.

Entonces, al final, a cambio de la lata que me tuve que dar al esperar que me atendieran todas esas veces, tuve un plan súper caballo por 3 meses, y salí ganando por unas cuantas lucas, por todo lo que pagué.

Y colorín colorado, este cuento ha terminado.

No voy a recitar la moraleja, porque creo que tú mismo la puedes desprender de la historia porque en verdad no estoy ni ahí con las moralejas y solo quería contar mi historia.

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